1. El proyecto de Dios – Gn 2, 4b-8.15.18-25

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0. Oración: Espíritu Santo

 

1. Lectura del texto: Gn 2, 4b-8.15.18-25 (LECTIO)

. Realidad: matrimonios unidos, fieles año tras año, por el esfuerzo compartido. ¿El secreto? Diálogo, aceptación, perdón… Los creyentes. Oración (pedimos a Dios que nos de la gracia de mantenernos unidos, por nosotros y por nuestros hijos”).

. Compartimos: ¿es sencillo mantener el matrimonio unido? ¿Qué aspectos favorecen o dificultan la unión en el mundo actual? ¿Cómo puede la fe servir de ayuda a los matrimonios y familias?

. el Génesis (origen) ya plantea el encuentro entre hombre y mujer como don de Dios. Contiene tradiciones milenarias y cuesta entender su lenguaje. Estamos acostumbrados a un lenguaje lleno de conceptos y nos encontramos con “relatos” que nos parecen “cuentos”. Estamos acostumbrados a respuestas seculares, a una mentalidad científica y nos cuesta entender relatos “míticos” (El mito es la forma más antigua que tiene la humanidad de hacer filosofía y teología buscando responder a la pregunta: “Por qué existe esto?”, no ¿Cómo sucedió…?); es erróneo leer estos relatos como narraciones históricas o científicas). Desde esos planteamientos no podemos leer la Biblia como creyentes.

 

 

. La Biblia no tiene la pretensión de ofrecer una teoría científica sobre el origen del mundo; su interés es religioso y por eso no tiene inconveniente en presentar dos relatos d la creación, aparentemente contradictorios pero escritos para ser leídos juntos y en diálogo. La obra de Dios creadora de Dios es tan extraordinaria que es imposible entrar en ella desde una sola perspectiva. El primer relato insiste en presentar el poder creador de Dios y la bondad y armonía de su obra en la que ocupa un lugar destacado el hombre (Gn 1, 1-2, 4ª); el segundo, más antiguo en su elaboración ofrece la creación del ser humano y su espacio vital (Gn 2, 4b-25).

. Gn 2, 4b-6: comienza con una confesión de fe: en el principio de todo, sustentándolo todo, siempre ah estado Dios. Incluso cuando el mundo no reunía las condiciones de vida porque era inhóspito y empantanado, allí estaba Dios. Dios es el creador; el mundo no se concibe a expensas de él.

. Gn 2, 7-8: el autor cambia de registro. De un Dios omnipotente y creador a un Dios alfarero. ¿Dónde descubrimos este nuevo rostro de Dios? ¿Qué lugar ocupa el ser humano en la obra divina?

Dios se convierte en alfarero; tratándose del mejor artista modela al ser humano (“Adam” en hebreo) de la tierra (adamá, en hebreo). El ser humano (Adam), varón y mujer, mantiene una estrecha relación con la tierra (adamá) de la que es moldeado, al igual que el resto de los animales (Gn 2, 19).

  

Sin embargo, el ser humano lleva en sí algo único: el soplo del aliento vivificador de Dios, gracias al cual puede hablar y relacionarse con su Creador. Con este privilegio el “Adam” es portador de una paradoja. Conviven en su interior dos dimensiones: el animal (comparte con los animales su naturaleza mortal) y la divina (lleva en sí el soplo de vida de Dios). Mantener el equilibrio no va a ser sencillo.  El ser humano será siempre alguien frágil.  Una veces estará tentado a negar su condición de creatura (haciéndose señor absoluto de lo creado)  y otras tenderá a quedarse  solo con su naturaleza animal (dejándose llevar por los instintos).  Precisamente por ello ocupa un lugar privilegiado en al obra creadora de Dios.

Nuestro cuerpo, nuestro barro ha sido moldeado por Dios. Es necesario volver la mirada a nuestros cuerpos para revalorizarlos, percibirlos como buenos, ponerlos al servicio de la vida, del Creador. Esta actitud supone rechazar las doctrinas que minusvaloran el cuerpo, lo proponen como maligno y aquellas que defienden el culto al cuerpo como señor absoluto.

 

. Gn 2, 8-15:  El Dios alfarero se convierte en agricultor y planta un jardín, colocando allí al “Adam”. Cuatro verbos indican lo que hace con él. “tomó al ser humano y lo puso en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo cuidara” (v. 15). La tierra y el trabajo se convierte en un don (“tomó”, “lo puso”) y en una tarea (“cultivara”, “cuidara”). Dios que ha moldeado al ser humano y le ha otorgado una dignidad única, le entrega el Edén, le hace partícipe de su realiza sobre el jardín. El trabajo así visto no es servidumbre sino fuente de realización humana, por la que el hombre continuo la obra creadora de Dios, transforma el mundo y lo hace habitable, fecundo. Sólo el pecado da un tinte de maldición al trabajo (Gn 3, 19).

. Gn 2, 18-20: en medio del jardín Dios ve la soledad del “Adam” y decide proporcionarle una “ayuda adecuada”. Modela con arcilla a los animales, las aves… se los entrega y le pide colaboración para poner el nombre (v. 19). Dar el nombre era señal de autoridad sobre lo nombrado. Con esto Dios “comparte su señorío” con el ser humano. Un señorío que “Adam” posee como encargo.  Su dominio no es absoluto sino delegado, copartícipe del proyecto de Dios. Pero ningún animal llevaba el soplo de Dios, con ninguno podía hablar…

. Gn 2, 21-23: ¿qué nuevo rostro adopta, entonces, Dios?

Por amor, Dios que antes se hizo jardinero, se hace cirujano. Hace caer a Adam en un hondo sueño (símbolo del misterio profundo que rodeará la relación varón-mujer) y lo divide en dos. Adam es ahora “varón” (ish) y mujer (ishá). O, como señalan algunas traducciones, para que sea más evidente la igualdad y relación entre ellos, varón y varona (v. 23).

. Gn 2, 23-24: mientras el ser humano no encontraba el compañero adecuado entre los animales, ahora descubre que la mujer “es parte de sí mismo”, “hueso de mis huesos y carne de mi carne”. El texto bíblico considera al ser humano como varón y mujer; ambos son criaturas de Dios, poseen la misma naturaleza (moldeados de la tierra) e idéntica dignidad y destino.  Ambos sexos son iguales.  La mujer no fue formada para ser sumisa ni para quedar anulada por el varón sino para que caminasen juntos. Diferencia no significa inferioridad sino complementariedad. Se necesitan para alcanzar la plena humanidad.

. Gn 2, 24-25: en la línea de plenitud humana sitúa la Biblia la unión esponsal

Dios ha creado al varón y a la mujer para la entrega y alcanzan su realización en la entrega mutua. Por eso la atracción de los sexos, el deseo de formar una familia dejando la casa d ellos padres, la relación matrimonial son elementos que obedecen al proyecto divino. En el pasaje se acentúa más la unión entre esposo y esposa (“serán los dos una sola carne”) que la procreación, más subrayada en el primer relato de la creación (Gn 1, 28).

También es significativa la libertad del varón y a la mujer ante la propia sexualidad y la del otro: “estaban desnudos, pero no sentían vergüenza” (v. 25).  Las relaciones que viven entre ellos, con la creación y con Dios, son plenas, trasparentes, nada tienen que ocultarse.  “vio Dios todo lo que había hecho y todo era muy bueno” (Gn 1, 31).

Será el pecado el que rompa la relación con Dios, consigo mismo, con los otros y con la creación; sin embargo, los creyentes tenemos la esperanza cierta de que Dios, en Jesucristo, hará nuevas todas las cosas (Ap 21, 5). Hacia ese futuro vamos.

. Profundizamos:

. Leemos el primer pasaje de la creación: Gn 1-2, 4ª

Se repiten elementos (Dios creador, dignidad…) con otro lenguaje…

. Jn 1, 1-14: habla desde otra perspectiva: qué se dice de Dios, de Jesús, de la humanidad…

. Gaudium et Spes, n. 48

 

 

2. Miramos la vida (MEDITATIO)

. Dios creador de todo. Descubro la grandeza y debilidad del hombre creado

. Dios nos ha entregado la creación para que la administremos y la hagamos fructificar; para encontrar un espacio vital para desarrollarse… qué hago o puedo hacer para el desarrollo positivo de la creación…

. Dios nos ha entregado al otro para que juntos crezcamos en el amor entregado y compartido. Qué parte de mí queda fortalecida, potenciada con la ayuda del otro…. Puedo decir de mi cónyuge: has sido un regalo de Dios para mí…

. Varón y mujer somos diferentes pero complementarios; nada justifica el dominio del varón sobre la mujer… si una de las partes queda desfigurada, minusvalorada queda desfigurado el rostro del ser humano…

. Nos fijamos en el rostro de Dios… pensemos si es ese Dios el que manifestamos en nuestra vida, con nuestro matrimonio, con nuestra familia…

3. Convidados a rezar (ORATIO-CONTEMPLATIO)

. Adoramos al Creador, agradecemos su amor, confianza, su dedicación a todas sus obras…

. Agradecemos a la presencia de Dios en la creación: el hermano solo, la hermana agua… nos hablan de Alguien por quien todo existe y persiste. Pedimos fuerzas para comprometernos con gestos sencillos en el cuidado de la casa común…

. Pedimos por los que carecen de tierra, trabajo; por lo que utilizan su trabajo para estafar, aprovecharse de los demás…

. Pedimos por los matrimonios que no han vivido en el respeto mutuo, el proyecto común de cada día y agradecemos por quienes sí luchan cada día por conseguirlo: Danos hoy nuestro amor de cada día…

. Dios es nuestro origen: permanezcamos junto a él; como alfarero sabrá remodelar nuestro barro agrietado; como cirujano pondrá remedio a nuestros males; como jardinero  plantará en nosotros semillas de nueva humanidad….

. Oramos…

4. ¿Hacia dónde nos encamina el Espíritu? (ACTIO)

. Compromiso de vida

. Oración:

Salmo 8:

2Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
3De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

4Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
5¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

6Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
7le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

8rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
9las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

10Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

. Somos la familia de Dios, Encuentros bíblicos desde la Lectio Divina para una Pastoral Familia, evd, 2014, 4

RESUMEN:

 

1. El proyecto de Dios – Gn 2, 4b-8.15.18-25

0. Oración: Espíritu Santo

 

1. Lectura del texto: Gn 2, 4b-8.15.18-25 (LECTIO)

. Realidad: matrimonios unidos, fieles año tras año, por el esfuerzo compartido. ¿El secreto? Diálogo, aceptación, perdón… Los creyentes. Oración (pedimos a Dios que nos de la gracia de mantenernos unidos, por nosotros y por nuestros hijos”).

. Compartimos: ¿es sencillo mantener el matrimonio unido? ¿Qué aspectos favorecen o dificultan la unión en el mundo actual? ¿Cómo puede la fe servir de ayuda a los matrimonios y familias?

. El Génesis (origen) ya plantea el encuentro entre hombre y mujer como don de Dios. Contiene tradiciones milenarias y cuesta entender su lenguaje. Estamos acostumbrados a un lenguaje lleno de conceptos y nos encontramos con “relatos” que nos parecen “cuentos”. Estamos acostumbrados a respuestas seculares, a una mentalidad científica y nos cuesta entender relatos “míticos” (El mito es la forma más antigua que tiene la humanidad de hacer filosofía y teología buscando responder a la pregunta: “Por qué existe esto?”, no ¿Cómo sucedió…?); es erróneo leer estos relatos como narraciones históricas o científicas). Desde esos planteamientos no podemos leer la Biblia como creyentes.

. La Biblia no tiene la pretensión de ofrecer una teoría científica sobre el origen del mundo; su interés es religioso y por eso no tiene inconveniente en presentar dos relatos d la creación, aparentemente contradictorios pero escritos para ser leídos juntos y en diálogo. La obra de Dios creadora de Dios es tan extraordinaria que es imposible entrar en ella desde una sola perspectiva. El primer relato insiste en presentar el poder creador de Dios y la bondad y armonía de su obra en la que ocupa un lugar destacado el hombre (Gn 1, 1-2, 4ª); el segundo, más antiguo en su elaboración ofrece la creación del ser humano y su espacio vital (Gn 2, 4b-25).

. Leemos y reflexionamos los diferentes versículos….

. Profundizamos:

. Leemos el primer pasaje de la creación: Gn 1-2, 4ª

2. Miramos la vida (MEDITATIO)

. Dios creador de todo. Descubro la grandeza y debilidad del hombre creado

. Dios nos ha entregado la creación para que la administremos y la hagamos fructificar; para encontrar un espacio vital para desarrollarse… qué hago o puedo hacer para el desarrollo positivo de la creación…

. Dios nos ha entregado al otro para que juntos crezcamos en el amor entregado y compartido. Qué parte de mí queda fortalecida, potenciada con la ayuda del otro…. Puedo decir de mi cónyuge: has sido un regalo de Dios para mí…

. Varón y mujer somos diferentes pero complementarios; nada justifica el dominio del varón sobre la mujer… si una de las partes queda desfigurada, minusvalorada queda desfigurado el rostro del ser humano…

. Nos fijamos en el rostro de Dios… pensemos si es ese Dios el que manifestamos en nuestra vida, con nuestro matrimonio, con nuestra familia…

3. Convidados a rezar (ORATIO-CONTEMPLATIO)

. Adoramos al Creador, agradecemos su amor, confianza, su dedicación a todas sus obras…

. Agradecemos a la presencia de Dios en la creación: el hermano solo, la hermana agua… nos hablan de Alguien por quien todo existe y persiste. Pedimos fuerzas para comprometernos con gestos sencillos en el cuidado de la casa común…

. Pedimos por los que carecen de tierra, trabajo; por lo que utilizan su trabajo para estafar, aprovecharse de los demás…

. Pedimos por los matrimonios que no han vivido en el respeto mutuo, el proyecto común de cada día y agradecemos por quienes sí luchan cada día por conseguirlo: Danos hoy nuestro amor de cada día…

. Dios es nuestro origen: permanezcamos junto a él; como alfarero sabrá remodelar nuestro barro agrietado; como cirujano pondrá remedio a nuestros males; como jardinero plantará en nosotros semillas de nueva humanidad….

. Oramos…

4. ¿Hacia dónde nos encamina el Espíritu? (ACTIO)

. Compromiso de vida

. Oración:   Salmo 8:

2Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
3De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

4Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
5¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

6Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
7le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

8rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
9las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

10Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

. Somos la familia de Dios, Encuentros bíblicos desde la Lectio Divina para una Pastoral Familia, evd, 2014, 4