“La Sagrada Familia”, n. 1468 / Agosto-septiembre-octubre 2019

“Educación digital”

Queridas familias:

La mayoría de nuestros alumnos adolescentes se pasan el día pegados al móvil para consultar las redes sociales, escribir mensajes, escucharmúsica, informarse de la actualidad…Todo a la vez. Lo que hoy se llama multitarea, una costumbre poco recomendable pero promovida por el estilo de la vida actual. Realizamos un montón de tareas que requieren una atención inmediata… lo que, en la mayoría de los casos, no deja tiempo para atender a las cuestiones que realmente importan.  Es verdad que lainformación, que antes se adquiría en las familias y las aulas,  hoy está disponible en grandes cantidades a través de cualquier dispositivo con conexión a internet, por ello, la misión de la familia y de la escuela es filtrar, ordenar, jerarquizar, dar sentido a todos esos datos y enseñar al hijo y al alumno a ejercitar su capacidad crítica, tanto en el plano intelectual como en el afectivo y emocional. Se trata, como siempre recordamos, de la educación integral de la persona.

 

En un mundo que cambia a velocidad de vértigo, el alumno necesita aprender a discernir entre lo superficial, circunstancial y accesorio, delo esencial y permanente. Un reto inmenso y extraordinario.  Imaginemos que vamos en el coche viendo el mundo pasar, los árboles, montañas, ríos… a medida que el coche va más despacio la imagen del mundo, los paisajes van recuperando nitidez; cuando más lentos más podemos percibir los detalles que vemos.  No es que necesariamente tengamos que “ir lentos”, pero sí “al ritmo adecuado” para poder observar, escuchar, hacer silencio, para no perdernos la belleza de las cosas pequeñas, de los momentos significativos que confirman “el todo” denuestra vida y de nuestro mundo.Ver, observar, conectar, ser plenamente conscientes del momento que estamos viviendo o dela persona que tenemos enfrente, al lado… hay que vivir cada momento de la vida ya sean pequeños o grandes.  Un abrazo, unallamada personal, una nota de agradecimiento… es lo que realmente nos hace sentirnos bien… no podemos dejar que se escapen esos momentos.  Son los más valiosos.

Corremos el riesgo de perder la dimensión espiritual por el abuso de la tecnología. Constatar esto no es demonizar los avances tecnológicos ni las nuevas formas de comunicación y aprendizaje sino recordar que, siendo importantes y, hoy día imprescindibles, no deberían llevarnos a vivir una vida superficial de relaciones, sensaciones, impresiones. La mente humana tiene potencial para mucho más… La tecnología, usada de una manera nueva, ha de potenciar el humanismo, un humanismo para el siglo XXI que no olvide que la vida es mucho más que “conectar o contactar”, es “comunicarse”.  Tim Cook, director ejecutivo de Apple, afirma: “No me preocupa que la inteligencia artificial le dé más a las computadoras la capacidad de pensar como seres humanos.  Me preocupa más que la gente piense como una computadora, sin valores ni compasión, sin preocuparse por las consecuencias”.

J.D.A.