“La Sagrada Familia”, n. 1463 / Agosto-septiembre-octubre 2018

"El uso educativo de las redes sociales"

 

Queridas familias:

En el tradicional mensaje que, con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales que, cada año desde 1967 celebra la Iglesia, el Papa Francisco empezaba con estas expresivas palabras (Mensaje de 2017): “Gracias al desarrollo tecnológico, el acceso a los medios de comunicación es tal que muchísimos individuos tienen la posibilidad de compartir inmediatamente noticias y de difundirlas de manera capilar. Estas noticias pueden ser bonitas o feas, verdaderas o falsas. Nuestros padres en la fe ya hablaban de la mente humana como de una piedra de molino que, movida por el agua, no se puede detener. Sin embargo, quien se encarga del molino tiene la posibilidad de decidir si moler trigo o cizaña. La mente del hombre está siempre en acción y no puede dejar de “moler” lo que recibe, pero está en nosotros decidir qué material le ofrecemos (Cf. Casiano el Romano (360-435), “Carta a Leoncio Igumeo”).Y continúa el Papa: “Me gustaría con este mensaje llegar a animar a todos los que, tanto en el ámbito profesional como en el de las relaciones personales “mueles” cada día mucha información, para ofrecer un pan tierno y bueno para todos los que se alimentan de los frutos de su comunicación (…), rechazando los prejuicios contra los demás”.

 

Los correos electrónicos, los mensajes de texto, las redes sociales, los foros…  son  formas de comunicación plenamente humanas. No es la tecnología la que determina si la comunicación es   auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad de usar bien los medios a su disposición. Las redes sociales son capaces de favorecer las relaciones y de promover el bien social pero también pueden conducir a una ulterior polarización y división entre las personas y los grupos… por eso el acceso a las redes sociales lleva consigo una responsabilidad con el otro que no vemos pero que es real, tiene una dignidad que ha de ser respetada.El ejemplo de las “fakenews”, de la desinformación, de las noticias infundadas, basadas en datos inexistentes que tiene como finalidad engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influenciar decisiones políticas u obtener ganancias económicas. Son informaciones falsas, pero aparecen como hábiles para capturar la atención delos destinatarios y se apoyan en emocionesfáciles de suscitar, como le desprecio, la rabia, el rechazo, la frustración.  Su difusión en las redes sociales les otorga una visibilidad que es después difícil contrarrestar incluso con los desmentidos que se puedan producir. Esto puede ocurrir tanto a nivel social, político, económico e individual… en ámbitos de familia, escuela, relaciones de trabajo etc.

Por ello, es necesario un discernimiento atento y profundo, así como el deseo siempre de buscar la verdad de las personas y las cosas. Debemos conocer los riesgos evidentes en el uso inapropiado de las redes, pero también subrayar los elementos positivos de los mismos en el ámbito de las relaciones y de la educación. Sin duda nos ofrecen nuevas posibilidades de conocimiento, encuentro real no ficticio, diálogo y reflexión sobre temas específicos y desde aportaciones diversas y en un marco amplio que desborda fronteras físicas y culturales. Son una buena herramienta innovadora de aprendizaje, de promover el uso de diferentes recursos tecnológicos, de habilidades interpersonales como la comunicación clara, el apoyo mutuo y la resolución constructiva de conflictos, de desarrollar habilidades para interactuar con otras personas, de promover la reflexión y el análisis de la información, la participación comprometida de los estudiantes y el desarrollo del pensamiento crítico tan necesario e importante para mantener la propia autonomía y reforzarla. 

J.D.A.