
¿Sigue en pie lo de «siervos inútiles somos»?
Al final de la primera evaluación de este curso, es decir, en navidades, tuve una discusión-diálogo-protesta-enfurruñamiento con un alumno de diecisiete años. Con mala base en la materia que imparto y pocos o nulos hábitos de estudio, se había propuesto aprobar y sus notas alcanzaron lo que a mí me pareció un sorprendente y alegre 4 (sobre 10).








