Manyanet

Un año con Gaudí

Hace cien años, cuando en julio de 1926, La Sagrada Familia dedicó un sentido recuerdo “al insigne arquitecto” Antoni Gaudí i Cornet (1852-1926), recientemente fallecido, lo tituló «El Arquitecto de “La Sagrada Familia”», afirmando, sin querer desmerecer el resto de sus obras arquitectónicas, que “la obra maestra de este ilustre arquitecto es la Sagrada Familia” (cf. La Sagrada Familia 29 [1926] 244-248). No entra en el tema del origen histórico o “génesis de esta maravilla del arte y de la piedad”, porque ya lo ha tratado en otra ocasión, aunque sí afirma que “prohijada la idea por la Asociación Josefina y por su revista El Propagador de la Devoción a San José”, ambos promovieron e impulsaron la construcción del templo.

 

En esta circunstancia, que ha conmovido no solo a toda la ciudad de Barcelona y nación, sino que “al trasponer las fronteras ha hecho vibrar los corazones amantes del arte y devotos de la Sagrada Familia excitando en ellos a la vez la piedad y la admiración que el sólo nombre de Gaudí producía siempre”.

Como es natural, el homenaje se centra en la persona de Gaudí, “insigne varón en el que se hermanaban la santidad y el genio”.

 

Y explica que el genio de Gaudí se manifiestó tanto en los grandes conjuntos arquitectónicos como en los pequeños detalles. “Cualquier cosa salida de sus manos adquiría un carácter nuevo original y bello que la hacía inconfundible y la destacaba”.

 

Y respecto a la santidad de Gaudí afirma que “este templo, gloria de la ciudad que lo posee, homenaje augusto a la humilde Familia de Nazaret, himno perenne a la divinidad, no sólo perpetuará la memoria de su creador, sino que continuará predicando a la posteridad, así como con su ejemplar vida y edificante muerte ha predicado a nuestro pueblo que, con una espontaneidad admirable, ha rendido al Arquitecto del templo de la Sagrada Familia un tributo póstumo propio de santos y de los más altos genios”. “In memoria aeterna erit justus” concluye.

 

Este año de 2026, al cumplirse el centenario de su muerte, ha sido declarado “Año Gaudí”, un Año con Gaudí… ¿Para qué? El ejemplo de la vida y la obra de Gaudí sugieren una doble respuesta.

 

En primer lugar, tratar de conocer más el camino cristiano del arquitecto que es un ejemplo de cómo en la vida laical y en un trabajo profesional también se puede alcanzar la santidad a la que todos estamos llamados. No se requieren cosas extraordinarias, la honestidad y sencillez de la propia vida, la humildad, la laboriosidad, la vigilancia sobre sí mismo, el sentido cristiano del deber según la propia vocación, la caridad, etc.

 

Y, en segundo lugar, cultivar y alimentar la vida cristiana mediante la oración, la práctica de los sacramentos, la acogida y puesta en práctica de la Palabra de Dios, el ejercicio de la caridad… En definitiva, poner en el centro de nuestra vida a Jesús, junto a María y a José.

 

El sentir del pueblo de ayer y de hoy no se equivoca y hace pocos meses, el papa Francisco, de feliz memoria, lo sancionó mediante el Decretum super virtutibus, que lo ha declarado Venerable.

Más secciones

Image hover effect image

entre líneas

Image hover effect image

ESCUELA de Padres

Image hover effect image

Artículos que Dejan Huella

Más artículos

Un año con Gaudí

Hace cien años, cuando en julio de 1926, La Sagrada Familia dedicó un sentido recuerdo…

Los mártires, símbolos de esperanza

«La esperanza llena de inmortalidad se entrelaza con la esperanza jubilar, se convierte en profecía…

El culto de los cementerios

Sin dejar el jubileo, nos adentramos en un nuevo curso que comienza con una luz…