Dejar tu país
Es una historia entre muchas, tantas, que a veces las invisibilizamos todas y nos quedamos en un mundo virtual, aséptico, alejado de la realidad. Por eso me quiero parar y escribir lo que nos ha contado: Acaba de cumplir 29 años y no hará ni dos meses que llegó a España proveniente de un país latinoamericano. Por segunda vez había vuelto a aprobar las oposiciones y tenía derecho a una plaza fija de profesora de primaria en su país y por segunda vez se ha vuelto a quedar sin plaza. La maldita corrupción sistémica que se vive en su país ha vuelto a dejarla fuera. Injusticia invisible pero real. La ley del más fuerte impacta con más crudeza entre los pequeños, los sencillos, los anónimos, los que no hacen ruido, pero suman.
Ella no tenía previsto venir a España ni empezar aquí una nueva vida, pero visto lo visto en su país, ha optado por un plan B, por reinventarse. Y no solo ella, sino cientos de miles, millones de personas, que no encuentran una perspectiva de futuro en sus países de origen. Desgraciadamente nos estamos acostumbrando a convivir con dramas que, en muchos casos, se podrían evitar. Sea como fuere me impresiona ver a esta chica firme en su decisión, no ausente de dolor, y con ganas de vivir y servir.
Momento Einstein
«Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes». Esta es la frase más famosa atribuida a Albert Einstein, aunque no existen registros de que fuese él quien hubiese pronunciado o escrito esta frase. No importa. Leí esta frase hace años en el “Taco del Sagrado Corazón”, que todavía tenemos y leemos en casa, e hizo morada en mi interior. Me sorprende que esta frase resuene en mí cuando estoy obcecado por algo y lo vuelvo a intentar una y otra vez sin cambiar el método. Es entonces, cuando aparece la frase de repente, que interpreto como mi “momento Einstein”, es decir, la señal para que, como mínimo, deje la tarea que me bloquea y respire. A veces, el “momento Einstein” da resultados, pues efectivamente cambio de estrategia y surgen nuevos caminos; en otras ocasiones, cambiar de método no implica obtener mejores resultados. En cualquier caso, sí que el “momento Einstein”, más allá del resultado, me trae algo de paz y de fuerza para ampliar mi horizonte y relativizar mi micromundo.
Me saco el sombrero por la multitud de hombres y mujeres que a diario afrontan realidades difíciles y complejas pero que no cesan en su empeño de buscar alternativas, de encontrar nuevos caminos, de crecer en medio de las dificultades. No me identifico para nada con “el querer es poder”, pues la finitud humana está allí y no somos ni héroes ni dioses, sino nada más y nada menos que seres humanos en camino. Me conmueve cuando alguien llega al límite y es capaz de cambiar el rumbo, de pedir ayuda, de salir de uno mismo. Me solidarizo y empatizo con esta actitud, que lejos de rendición, tristeza o frustración, me transmite lucha, alegría, vida y, por tanto, me contagia esperanza.
Mirar al cielo
Desde la fe podemos traducir el “momento Einstein” con un “levanta la vista” o un “alza la mirada”. “Alzad la mirada” ha sido el lema e himno oficial del viaje apostólico del Papa León XIV a España que tuvo lugar del 6 al 12 de junio de 2026 y, además, es el lema de pastoral de nuestras escuela para el curso 2026-2027. El “Alzad la mirada” es una invitación a ver más allá de las preocupaciones cotidianas para descubrir la presencia de Dios y abrirse a los demás. Es una llamada a la esperanza y a la contemplación, que anima a salir de uno mismo y redescubrir la unidad, la belleza y la caridad como signos concretos de una vida compartida. El lema está inspirado en el Evangelio de San Juan (Jn 4,35), en el encuentro de Jesús en el pozo de Sicar, cuando se dirige a sus discípulos después del diálogo que Jesús tuvo con la mujer samaritana: “¡Alzad la vista y mirad los campos; ya se están volviendo amarillos, ¡listos para la cosecha!”.
Realmente no estamos hechos para mirar al suelo, sino para mirar al cielo, para mirarte a Ti. Feliz nuevo curso a todos.
